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EDURNE_LEKU.....hausnarketak egiteko txokoa..... SOBRE PRÓXIMO TRABAJO PLÁSTICO......EXPLICACION PARA EL DOSIER
La idea general de la que surge mi trabajo personal está basada en el tema de la inmigración desde el punto de vista del viaje no deseado, atender a todo el proceso que se activa desde que una persona decide abandonar su lugar de origen para comenzar un viaje hacia un destino que le proporcionará una supuesta mejor calidad de vida y más oportunidades para poder cambiar la situación de los suyos. A lo largo de toda esa experiencia surgen gran cantidad de cuestiones que determinan el éxito del viaje y que hacen de ese viaje un viaje no deseado.
Como proyecto personal me planteo la recogida de información sobre el tema de la inmigración desde experiencias biográficas, documentales, noticias aparecidas en prensa así como las legislaciones en materia de inmigración de diferentes países. Por otro lado, me gustaría aportar y nutrirme de otras aportaciones artísticas que hayan trabajado anteriormente sobre el tema. Toda esta labor de documentación me servirá de acercamiento al tema y me posibilitará que el proceso creativo sea más grato y completo. El planteamiento plástico que de algún modo ya he ido iniciando con una serie de collages e imágenes sobre el tema me sirven de excusa primera para partir sobre la especulación plástica que sé me llevará a manejar otro tipo de medios o soportes.
En líneas generales podríamos decir que realizaré un proceso de documentación sobre la inmigración y sus consecuencias a la vez que me planteo el tema desde la práctica artística. Reconsiderando y cuestionando en cada momento la relación y los resultados de ambos procesos. A parte de los dos frentes que trabajaré simultáneamente, el de la documentación y el de la especulación plástica me planteo el hacer a modo de bitácora un blog en el que recoja todo lo surgido en este proceso, mis encuentros, mis propios planteamientos sobre el tema y la parte plástica, abriendo también la investigación a la aportación de la gente que se vaya tropezando con mi trabajo en la Red.
(..) ( ...estamos poniendo en marcha la iniciativa de seguridad fronteriza
más moderna desde el punto de vista t e c n o l ó g i c o de la historia de EE.UU. Construiremos vallas de a l t a t e c n o l o g í a en los corredores urbanos y construiremos nuevas rutas de patrulla y barreras en las zonas rurales. Emplearemos sensores de movimiento, cámaras infrarrojas, y vehículos no tripulados para impedir los cruces ilegales. Estados Unidos tiene la m e j o r t e c n o l o g í a del mundo, y aseguraremos que la Patrulla Fronteriza tenga la t e c n o l o g í a q u e n e c e s i t a para
hacer su trabajo y dar seguridad a nuestra frontera. ................................................................................................................................................g. Bush
transmitida en cadena nacional a toda la Unión Americana el lunes 15 de mayo de 2006
......
Desde los rumbos variados que han tomado los diferentes viajes y recorridos de este equipo de trabajo, ha sido objeto de mi estudio personal emprender una revisión de la condición emigrante.
Atravesar los umbrales de los no lugares, deambular por los caminos inciertos persiguiendo un tenue y ambiguo destino. ....................
EL VIAJE NO DESEADOEl viaje no deseado (Extracto)
"SALÍ DE MARRUECOS CON 14 AÑOS DISFRAZADO DE MECÁNICO PORQUE ME ENAMORÉ DE UNA CHICA FRANCESA."
A sus 27 años, conoce buena parte de Europa y África, pues lleva media vida viajando. Habla árabe, amazir La lengua berebere), francés: alemán, castellano y un poco de euskera. Ha trabajado en diferentes lugares como jardinero, panadero, masajista, Dj, limpiando coches y como empleado en varias fábricas. También ha conocido la cárcel y ha vivido momentos muy duros y es que, como dice él, «trece años dan para mucho». Por sus venas corre sangre siria, jordana y tuareg. Youseff; con un apellido impronunciable, se ríe al decir que recuerda al del antiguo líder de Al Qaeda en Irak. Desde hace unos meses vive en Oronoz Mu- gairi, en la casa que le ha prestado un amigo y que él va arreglando poco a poco. En Iruñea, donde re- side desde 1997, es bien conocido por regentar el bar Zagit, que es para muchos inmigrantes africanos como su segunda casa. La vida de Youseff parece salida una novela. Un buen día, con tan sólo 14 años, salió de Sidi Kaceur, su localidad natal, situada a caballo entre Fez, Meknes y Rabat. «Me levanté a las cinco de mañana y me fui, sin decir nada a mis padres. Salí de Marruecos por amor para encontrarme con Caroline, una chica francesa de 16 años a la que conocí en mi pueblo y que vivía en Niza». Utilizó el ingenio para cruzar a Algeciras. Se puso un buzo de mecánico, cogió unas herramientas y se mezcló con personal de mantenimiento de un barco que transportaba vehículos. «Sólo sabía decir en castellano: buenos días, señor gracias. Frente al puerto, había una mezquita. Entré, recé, me lavé y me fui a hablar con el imán. Me he educado en el seno de una familia musulmana y en una escuela coránica y conozco muy bien como funciona todo. Le expliqué mi situación, hizo una colecta y me dio el dinero. Se lo gastó todo en una semana en Granada y probó fortuna con los Hermanos Musulmanes de Al-Andalus «Me quedé flipado al descubrir que también había musulmanes blancos! afirma. Consiguió llegar a Madrid pero fue detenido por la Policía y trasladado a la cárcel de Algeciras, donde estuvo dos semanas hasta que fue expulsado Marruecos. «En la frontera les dije que era argelino y, como había guerra civil en ese país, me devolvieron a Algeciras de nuevo». Tras múltiples peripecias, dos años más tarde consiguió llegar a Niza. «La familia de Caroline me dio la patada. Me dijeron que estaba loco, que era un crío y no podía trabajar. El choque fue brutal. Entonces empezó mi verdadero viaje. Tuve que pisar suelo y buscarme la vida». Con 16 años, se fue a Dusseldor donde vivía un tío suyo que era empresario. Vivió con él un par de años limpiando coches en una empresa, pero se cansó de las normas que le imponía su tío. «Yo quería sentirme libre y ganar mi propio sueldo, así que acepté sin duda la oferta que me hizo de irme a Ghar como empleado de su empresa, la West Fish Maroc, que importaba pescado África». Tras pasar allí tres meses, regresó al norte de Marruecos, donde entabló relación con un grupo de vascos. «Me vine a lruñea, de nuevo por amor porque me enamoré de una chica que llamaba Alicia. Llegué en 1997. Era febrero y hacía un frío de la hostia. Me gustó el ambiente, el trato y la gente. En definitiva, me abrieron los brazos como r me lo habían hecho en ningún lado». Después de regularizar su situación Youseff trabajó como jardinero y con panadero, un oficio que conoce bien puesto que su padre y su abuelo han sido siempre panaderos. Tras pasar por varias fábricas, desde hace año y medio regenta el bar Zagit, en el casco antiguo de lruñea. «Como siempre me ha encantado el reggae y ha sido mi compañero de viajes, me compré varios cacharros para crear mi propia música. Trabajé un tiempo como Dj haciendo fiestas los fines de semana en bares y pubs hasta que conseguí esta maravilla del Zagib>. Youseff afirma que tiene mucho amigos en Iruñea y que, después de nueve años, se siente totalmente integrado «Aquí tengo a mi gente y mis amigos Son realmente como mi familia». Cada dos o tres años visita a su familia en Marruecos y se ocupa personalmente de la educación de sus hermanos con el dinero que envía mensualmente. Tiene un hermano en la cárcel «por la movida saharaui». Reconoce que echa en falta su tierra, el lugar donde se crió, pero no desea volver allí «porque todo está en manos de hijos de puta mafiosos que hacen negocios con multinacionales europeas y americanas». «Más que racismo -explica-, e Iruñea he sentido clasismo. Creo que hay miedo a lo desconocido, lo diferente. En mis relaciones con las chicas siempre me preguntan si soy musulmán y veo mucho desconocimiento. El Islam no es el burka, el velo, el terrorismo. No tiene nada que ver con eso. Es muy atractivo, yo cojo lo que me gusta y lo llevo a mi vida». Es muy critico con la Ley de Extranjería, que le parece «una vergüenza y un asco». En su opinión, las cosas deben solucionarse en África. «En vez de tener los africanos como conejos de indias para las multinacionales de la industria ( la medicina y del armamento, que quiten toda esa mierda y hagan escuelas para los niños. Argelia se hunde en la miseria y toda Europa chupa su gas. Sierra Leona, el primer productor de diamantes, no ha conocido la paz por culpa de los diamantes, y Sudán, donde estuve hace cuatro años, podría dar de comer toda África, pero África cada día es mas pobre. Por eso llega un cayuco tras otro. Se enciende al hablar de este tema asegura que la realidad de África es muy cruel. «La gente muere cada hora. Si ven que una vieja enferma tiene que levantarse a las cinco de la mañana porque las ocho ya hace mucho calor, para ir buscar agua a 7u8 kilómetros... ¿Cómo los jóvenes no van a querer marcharse? Por mucha valla que pongan, no solucionarán nada. No se puede parar con vallas el sueño de todo un continente»
REVISTA ZAZPI7KKA
403ZK 2006KO URRIAK 15
EXTRAIDO DEL REPORTAJE TITULADO
“INMIGRATENTES AFRICANOS. En busca de una vida mejor”
ZAZPIKA
LA REVISTA DE GARA
NUMERO 403
15 OCTUBRE DE 2006
ARTICULO: "INMIGRANTES AFRICANOS. EL SUEÑO Y LA PESADILLA"
TEXTO: HELENA SALAS
FOTOGRAFIA: ZALOA FUERTES
"PENSÉ QUE PODÍA MORIR EN LA PIRAGUA, PERO DIOS NO QUISO QUE FUERA ASÍ
Y LE ESTOY MUY AGRADECIDO POR ELLO"
Lo que más le gustaría es encontrar un empleo de fotógrafo, pero es consciente de que va a ser difícil. «Esa es mi ambición, pero no me importa hacer cualquier trabajo. Es la única razón por la que he venido aquí: encontrar un trabajo, ganar dinero y enviarlo a mi familia en Senegal. También me gustaría volver a mi país algún día para ver a mi familia. Quizá dentro de tres o cuatro años pueda reunir dinero para viajar allí unos meses y estar con ellos. Por ahora estoy contento porque he llegado aquí, me han ayudado mucho, me han acogido bien y he visto que brilla el mismo sol que en África».. Mamadou Sadio es especialmente simpático, abierto y desenvuelto. Esta mañana está radiante, como un niño con zapatos nuevos, luciendo sus deportivas. En apenas tres días, los que lleva en Iruñea, todo el personal de Cruz Roja lo conoce por su nombre y él charla animadamente en castellano con los voluntarios que colaboran con la ONG. Es el primero que se ofrece para contamos su historia. Muestra mucho interés en las cámaras fotográficas y pregunta algunas cuestiones técnicas a la fotógrafa. Nos aclara que trabajaba en Senegal como fotógrafo profesional. Hacía fotos de bodas y también en las discotecas. «Tenía tres aparatos: una Pentax, una Minolta y una Olympus, pero las he dejado allí y me las cuida mi hermano mayor». Mamadou tiene 22 años. Hasta hace unos meses vivía en una pequeña comunidad rural en el interior de la Casamance, una región de costumbres y tradiciones animistas del sur de Senegal, azotada durante muchos años por combates entre las tropas de Dakar y los independentistas diolas. Se le nota que ha estudiado nueve años en la escuela. Habla correctamente francés, wolof y malinké dos de las lenguas oficiales de su país y hace rápidos progresos con el castellano. Presume de conocer algunas palabras, pues tuvo una novia de Barcelona a la que conoció en su país y con ella aprendió algo de vocabulario básico. «Mi sueño era trabajar aquí. He venido a encontrar un trabajo, sólo eso. En Casamance tenía un trabajo, pero era temporal. Podía hacer fotos de vez en cuando, pero no todos los días y no ganaba suficiente dinero para alimentar a toda mi familia. Con mi trabajo se tenían que alimentar treinta personas. Pocos días conseguía dinero suficiente para que pudieran tomar un desayuno, una comida y una cena. Era agotador, estaba realmente cansado en África». Explica que su madre falleció siendo aún joven, en 1998. Nada extraño en un país cuya esperanza de vida se sitúa en los 52 años. Mamadou vivía con su padre, la nueva esposa de éste, su abuela,' sus once hermanos -seis chicas y cinco chicos-, su tío con sus dos mujeres y los hijos de ambos. «La mayoría de los días podíamos comer arroz y algunas verduras, pero no alcanzaba para la cena y algunos días no comíamos nada», explica. «Soy responsable de mi familia y estos días a menudo pienso en cómo harán para poder alimentarse allí a partir de ahora. Esto me preocupa mucho, pero ¿ qué puedo hacer? El hombre propone y Dios dispone, y no se puede hacer nada contra la voluntad de Dios». Hace un par de días pudo telefonearles, Habló con su padre y con algunos de sus hermanos. «Les dije que me encuentro muy bien aquí. Les conté cómo nos han acogido y que nos han dado todo: la casa, la ropa, la comida. Estaban muy contentos, como yo». Su expresión risueña desaparece al pedirle que cuente cómo fue su viaje. Partió de una playa de Casamance el16 de julio y el día 2 7 llegó a Tenerife. En el cayuco, que los inmigrantes llaman piragua porque son las mismas que emplean los pescadores, viajaban 82 personas. «Esos once días fueron muy duros. La comida era escasa, pero esto no era problema porque estamos acostumbrados. Con el agua era peor, porque estábamos obligados a beber agua del mar y sabe mal. Pasé mucho frío por la noche y había grandes olas y viento. El espacio era muy justo y estuve dos días seguidos sin dormir porque no tenía sitio y estábamos mojados y temblando. Un día me sentí muy mal y pensé que podía morir y que igual no conseguía llegar a España. Pero Dios quiso que llegara y le estoy muy agradecido por ello». A la pregunta de si sabía antes de partir que muchas personas han muerto o desaparecido en el mar durante la travesía, Mamadou afirma que no tenía ni idea. «Yo sólo conocía mi situación en Senegal y tenía claro que tenía que venir a buscar un trabajo», precisa. No quiere concretar cuánto dinero pagó por el viaje, aunque los responsables del programa de acogida señalan que pagan en torno a los 1.000 euros cada uno, una verdadera fortuna teniendo en cuenta su nivel de vida. «Cuesta mucho dinero, pero no puedo decir cuánto. Todos hicimos una contribución: para comprar comida y combustible, preparar el motor... Mucha gente me ha ayudado, sobre todo los amigos y algunas personas de mi comunidad porque mi familia no tiene dinero. Cuando estuve preparado para partir, me puse en contacto con mucha gente y algunas personas cotizaron. Cada uno, dentro de la comunidad, da lo que tiene».Mamadou se embarcó en el cayuco con varios amigos y gente de su región, pero no sabe nada de ellos. «Nos dispersaron a diferentes lugares y he perdido el contacto. Creo que algunos fueron a Madrid y otros a Barcelona». En cualquier caso, se considera un afortunado. Tiene un pariente que vive en Barcelona desde hace algunos años y espera que pueda acogerle en su domicilio. «También tengo varios amigos que partieron antes que yo, pero no sé nada de ellos desde entonces».
REVISTA ZAZPI7KKA
403ZK 2006KO URRIAK 15
EXTRAIDO DEL REPORTAJE TITULADO
“INMIGRATENTES AFRICANOS. En busca de una vida mejor”
ZAZPIKA
LA REVISTA DE GARA
NUMERO 403
15 OCTUBRE DE 2006
ARTICULO: "INMIGRANTES AFRICANOS. EL SUEÑO Y LA PESADILLA"
TEXTO: HELENA SALAS
FOTOGRAFIA: ZALOA FUERTES
"EL JARDIN QUE CUIDABA EN SENEGAL NO ALCANZABA PARA ALIMENTAR A MI FAMILIA"
Badara Sow es uno de los más de 25.000 inmigrantes que en lo que va de año han arribado en cayuco a las islas Canarias. No recuerda la fecha exacta en la que abandonó Senegal, pero partió a mediados de julio en una piragua y, tras doce días de travesía por el Atlántico, consiguió llegar a las costas de Tenerife. Con él viajaban otros 111 compañeros.
Con una expresión de miedo todavía grabada en el rostro, no quiere contar nada de esos doce días en los que recorrió los 2.300 kilómetros que separan su país de Canarias e insiste en que, gracias a Dios, no tuvieron problemas y todos lograron llegar en buenas condiciones a Tenerife.
Al igual que otros nueve inmigrantes, siete senegaleses, uno de Guinea Conakry y otro 4e Guinea Bissau, lleva tres días en Iruñea, acogido temporalmente por la Cruz Roja.
Desde que se puso en marcha este programa de acogida temporal el pasado mes de julio, la ONG se ha hecho cargo de un total de 40 inmigrantes subsaharianos. Durante un mes les proporcionan alojamiento en dos pisos cedidos por el Ayuntamiento de lruñea, manutención, clases de castellano y cursos de habilidades sociales, así como servicios de asesoramiento legal, psicólogos y trabajadores sociales.
Los responsables de Cruz Roja no escatiman elogios a la hora de hablar de los inmigrantes. «Son todos muy buena gente; muy educados, responsables, agradecidos y optimistas. Siempre tienen una sonrisa», afirma Macarena Eseverri, la abogada de la ONG.
Esta mañana han ido al médico a pasar una revisión y después a comprar ropa nueva.
Todos llegan con el mismo uniforme que les proporcionan en Canarias y sienten vergüenza de que la gente les pueda identificar por la calle. Al igual que el resto de sus compañeros, Badara está especialmente feliz con sus zapatillas deportivas.
Pertenece a la etnia minoritaria pulaar y únicamente habla wolof; la lengua mayoritariamente hablada en Senegal. No ha pisado nunca la escuela, una situación muy normal en un país en el que el 48% de los hombres son analfabetos -porcentaje que se extiende al 75% en el caso de las mujeres-. Sin embargo, in- siste en que quiere que le hagan la entrevista y las fotos, así que un compatriota suyo se ofrece para hacer la labor de traducción al francés.
Badara tiene 27 años y es de Saint- Louis, una ciudad del norte de Senegal, próxima a la frontera con Mauritania, de unos 100.000 habitantes. Allí se han quedado su mujer y sus dos hijas, de 1 y 2 años de edad. En esta hermosa ciudad de estilo colonial, conocida como "la Nueva Orleans africana", trabajaba co- mo jardinero, pero el pequeño jardín que cuidaba no bastaba para la supervivencia de la familia a su cargo. Además de su mujer y sus hijas, vivían con él sus padres y sus tres hermanas pequeñas.
Con timidez, afirma que «no tenía recursos para alimentar a mis hijas. He venido aquí para trabajar y poder mandarles dinero. Ví que unos conocidos preparaban una piragua en la playa para venir a Europa y me apunté para venir con ellos. Vine yo porque soy el más fuerte de mi familia, añade con cierto orgullo.
Aunque le gustaría trabajar como jardinero, pues es un oficio que le encanta, está dispuesto a trabajar en cualquier cosa. Se acaba de enterar, por me- dio de la abogada de Cruz Roja, de que para trabajar se requieren papeles y que es complicado obtenerlos. Badara no lo entiende. Afirma que no sabía nada de esto antes de abandonar su país, puesto que allí nunca ha tenido papeles y el problema es que apenas hay trabajo y el empobrecimiento de las familias es cada vez mayor. Al igual que la mayoría de "sin papeles" que viven en Hego Euskal Herría, lo va a tener muy complicado.
Cuando apenas llevaba una semana en lruñea, el propietario de una empresa de jardinería conoció su historia y quiso hacer1e un contrato de seis meses para trabajar en unos viveros. Se sorprendió al enterarse de que no podía contratarle y darle de alta en la Seguridad Social, puesto que no tenía papeles. «Yo creía que al hacerle un contrato le darían los papeles, pero la única opción que te queda es darle trabajo de forma irregular, arriesgándote a la consiguiente sanción económica», afirma este empresario, que prefiere mantener el anonimato.
De este modo, a los miles de inmigrantes que llegan en cayuco o patera no les queda otra salida que trabajar de forma irregular en empleos precarios y temporales, y más tarde demostrar que llevan tres años residiendo en el Estado español para regularizar su situación y poder acceder a un contrato de trabajo. Mientras tanto, quedan condenados a la marginación y se ven obligados a permanecer escondidos o a ser explotados económicamente, a la espera de que se cumpla la amenaza recientemente lanzada por la vicepresidenta del Gobierno de Madrid, María Teresa Fernández de la Vega: «Todo el que entre en España de manera irregular, más tarde o más temprano, saldrá de España».
Ajeno a todas estas complicaciones, aunque la abogada de Cruz Roja le ha explicado la situación, Badara no parece comprenderlo del todo y confía en poder conseguir un trabajo «porque por eso he venido aquí dejando allí a mi familia». Está más preocupado por el problema del alojamiento. Sabe que, en menos de un mes, finalizará el programa de acogida temporal y, a diferencia de la mayoría de los inmigrantes, no tiene parientes o amigos que residan en la península y puedan echarle una mano. Por ello, no sabe qué hará después. Como buen musulmán, pone su destino en las manos de Dios y dice que conseguirá un trabajo «in chaa Allah»(si Dios quiere).
Con una sonrisa que le ilumina toda la cara asegura: «Cuando tenga trabajo y gane dinero, iré a ver a mis hijas. Me gustaría traerlas aquí porque me gusta mucho, pero no creo que eso sea posible”
ZAZPIKA
LA REVISTA DE GARA
NUMERO 403
15 OCTUBRE DE 2006
ARTICULO: "INMIGRANTES AFRICANOS. EL SUEÑO Y LA PESADILLA"
TEXTO: HELENA SALAS
FOTOGRAFIA: ZALOA FUERTES
REVISTA ZAZPI7KKA
403ZK 2006KO URRIAK 15
EXTRAIDO DEL REPORTAJE TITULADO
“INMIGRATENTES AFRICANOS. En busca de una vida mejor”
NO ME CONSIDERO TOTALMENTE INTEGRADA. A A VECES SIENTO QUE ME DISCRINIMAN POR SER NEGRA"
Se ll Aissatou Barry, pero todos sus amigos le llaman Nene. Nació hace 20 años en Conakry, la capital de Guinea Conakry, donde vivía con sus padres y sus tres hermanos pequeños. Hace cuatro años que salió de su país y desde entonces no ha regresado, a pesar de que echa mucho de menos a su familia. «Ya sabes-afirma-tal como está África, una vez que sales de allí, no vuelves». Las razones por las que Nene partió de su país son diferentes de las que mueven a la mayoría de inmigrantes subsaharianos a venir a Europa. En su caso fue por un problema de salud. En perfecto castellano, explica que nació con un grave problema de vista. «Tenía cataratas y me operaron en Conakry unos médicos franceses de los que dicen que lo saben todo y me provoca- ron un glaucoma. Mi padre hizo un gran esfuerzo económico para que pudiera venir a operarme a París. Allí me opera- ron el ojo izquierdo, porque del derecho casi no veo. Afortunadamente salió bien la operación y en las revisiones me han dicho que estoy mejorando». Aprovechó su visado sanitario, válido para dos meses, para ir a visitar a un tío suyo que residía desde hace treinta años en un pueblo cercano a la localidad española de Cartagena. Con tan sólo 16 años, pasó allí nueve meses y asegura que «estuve a punto de volverme loca. Aquel pueblo no me gustaba nada. Cuando llegué, me sorprendió todo. No pensaba que esto era así. No me gustaba lo que veía en la calle, lo que veía en la tele, le que me contaban mis paisanas; no me gustaba nada». Cuando su tío amenazó con devolverla a Conakry, Nene decidió buscar otra oportunidad y probar fortuna en Iruñea, donde residía su primo Yaya. «Llegué aquí e12 de enero de 2003. Mi primo, que lleva aquí nueve años y es camionero, me dijo que podía quedar- me con él. Desde entonces vivimos juntos en un piso en Arrotxapea y ahora es mi novio. Se ha portado muy bien conmigo y me ha ayudado un montón en todo». Después de empadronarse, hizo unos cursos de hostelería en la Cruz Roja, pero su mayor deseo era continuar con sus estudios. En su país había cursa- do la Primaria y el Bachillerato. «Quería ir a la universidad pero me dijeron que tenía que hacer la Selectividad y pensé que sería muy difícil superarla y entonces decidí que mejor Formación Profesional. No ha sido fácil convalidar mis estudios de Bachillerato; me ha costado seis meses de gestiones y papeleos, pero finalmente conseguí entrar en el Instituto Cuatrovientos y, si todo va bien, el próximo mes de marzo terminaré mis estudios de Comercio Internacional». Nene compagina sus estudios con el trabajo. Por las mañanas va al instituto y por las tardes, de tres a ocho, cuida a dos niños. «Desde que me dieron los papeles en uno de los cupos que abrieron para legalizar la situación de los inmigrantes, trabajo como niñera y los sábados estoy en un hotel de Huarte sirviendo mesas de bodas y comuniones. Llevo ya dos años. No es fácil poder hacer todo, pero es necesario para seguir con mis estudios». Con cierto orgullo, afirma que está muy contenta por no tener que pedir ayuda económica a sus padres. «Mi padre me mandó al principio 200 euros, pero ahora soy yo la que mando 250 euros cada mes a mi hermano, casi la mitad de lo que gano, para ayudarle a pagar sus estudios de Economía en Lille. Está en su segundo año y aún no ha logrado encontrar trabajo». Además de ser una persona encantadora, es una mujer inteligente y sabe muy bien lo que quiere. Cuando termine sus estudios, intentará encontrar trabajo en Iruñea, pero si no lo consigue, volverá a Conakry a trabajar. Además del francés y el foula, su lengua materna, domina el castellano y habla algo de inglés. «Echo mucho de menos a mi familia. Si todo va bien -explica- en diciembre pienso ir a visitarles. Mi mejor amiga también está allí; intentó conseguir un visado para estudiar en Francia, pero no lo logró. Uno está muy bien en su país; allí están sus raíces y yo lo echo mucho de menos». A pesar de llevar cuatro años en Iruñea, no se considera totalmente integra- da. «Mentiría si dijera lo contrarío. Tampoco me considero una excluida, pero siempre sientes la diferencia con respecto a una chica de aquí. Soy la única africana que hay en el instituto y la gente es maja conmigo, pero amigos de verdad no tengo muchos». Aunque no se siente cómoda hablan- do de este tema, reconoce que sintió rechazo en su primer año en clase. «Era la primera vez que veían una negra en Cuatrovientos y algunos compañeros me chinchaban, me tiraban cosas y me molestaban, pero yo no me dejaba para nada. El segundo año, sin embargo, me sentí bien y no tuve problemas en clase. Imagino que cada extranjero se encontrará con situaciones así porque no todo el mundo es majo y buena persona». Lo que más le gusta hacer en su tiempo libre es leer e ir al cine. «Con el grupo de clase -dice- suelo ir a tomar algo, a cenar alguna vez y a ver exposiciones. Mi mejor amigo de clase se llama Asier y me explica las cosas que no en- tiendo, aunque, sinceramente, me resulta más fácil relacionarme con los latinos. La gente de aquí es un poco cerrada, aunque conozco mucha gente maja». También ha sentido prejuicios y actitudes racistas cuando se ha presentado a alguna entrevista de trabajo. «A veces he notado que no me querían por mi color», asegura. Aun así, es muy consciente de que ha tenido suerte, pues conoce inmigrantes que llevan seis años en Euskal Herria y no han conseguido un contrato de trabajo. Nene confiesa que muchos días no enciende la tele para no ver a los inmigrantes que viajan en cayuco o patera. «Es una pena terrible. No sé qué se puede hacer para evitar esa tragedia tan grande. Deberían hacer algo y creo que la Ley de Extranjería tendría que ser más flexible»..
ZAZPIKA
LA REVISTA DE GARA
NUMERO 403
15 OCTUBRE DE 2006
ARTICULO: "INMIGRANTES AFRICANOS. EL SUEÑO Y LA PESADILLA"
TEXTO: HELENA SALAS
FOTOGRAFIA: ZALOA FUERTES
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403ZK 2006KO URRIAK 15
EXTRAIDO DEL REPORTAJE TITULADO
“INMIGRATENTES AFRICANOS. En busca de una vida mejor”
BUSH HABLA SOBRE INMIGRACIÓN. ... IMAGÍNENSE...Discurso del presidente Bush sobre inmigraciónEsta es la traducción completa de la alocución de George W. Bush transmitida en cadena nacional a toda la Unión Americana el lunes 15 de mayo de 2006, sobre la reforma del sistema migratorio.
Buenas noches. He pedido algunos minutos de su tiempo para discutir un asunto de importancia nacional: la reforma del sistema migratorio de Estados Unidos. Debemos comenzar por reconocer los problemas de nuestro sistema de inmigración. Durante décadas, Estados Unidos no ha tenido el control completo de sus fronteras. Como resultado, muchos de los que desean trabajar en nuestra economía han podido cruzar furtivamente la frontera, y millones se han quedado. Una vez aquí, los inmigrantes ilegales viven a la sombra de nuestra sociedad. Muchos usan documentos falsos para conseguir empleo y eso hace difícil que los patrones puedan verificar que los trabajadores que contratan sean legales. La inmigración ilegal ejerce presión sobre las escuelas y los hospitales públicos, agota los presupuestos estatales y locales, y lleva la delincuencia a nuestras comunidades. Estos son problemas reales. Sin embargo, debemos recordar que la gran mayoría de los inmigrantes ilegales son gente decente que trabaja mucho, que sustenta a sus familias, que practica su fe, y que tiene un vivir responsable. Son parte de la vida estadounidense, pero están mucho más allá del alcance y la protección de la ley estadounidense. Fui el gobernador de un estado que tiene una frontera de 1.200 millas con México. Por ello es que sé lo difícil que es hacer respetar la frontera y lo importante que es. Desde que asumí la presidencia, hemos aumentado los recursos para la seguridad fronteriza en un 66 por ciento y hemos ampliado la Patrulla Fronteriza de 9.000 a 12.000 agentes. Los hombres y mujeres de nuestra Patrulla Fronteriza están haciendo un muy buen trabajo en circunstancias difíciles y en los últimos cinco años hemos detenido y repatriado a seis millones de personas que han entrado al país de manera ilegal. A pesar de este progreso todavía no tenemos el control total de la frontera y estoy decidido a modificar esta situación. Esta noche hago un llamamiento al Congreso para que proporcione fondos para implementar grandes cambios en el personal y la tecnología en la frontera. Para finales de 2009, aumentaremos el número de agentes de la Patrulla Fronteriza en otros 6.000. Cuando estos nuevos agentes sean desplegados, habremos más que duplicado el tamaño de la Patrulla Fronteriza durante mi presidencia. Al mismo tiempo, estamos poniendo en marcha la iniciativa de seguridad fronteriza más moderna desde el punto de vista tecnológico de la historia de EEUU. Construiremos vallas de alta tecnología en los corredores urbanos y construiremos nuevas rutas de patrulla y barreras en las zonas rurales. Emplearemos sensores de movimiento, cámaras infrarrojas, y vehículos no tripulados para impedir los cruces ilegales. Estados Unidos tiene la mejor tecnología del mundo, y aseguraremos que la Patrulla Fronteriza tenga la tecnología que necesita para hacer su trabajo y dar seguridad a nuestra frontera. El entrenamiento de miles de nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y llevar la más avanzada tecnología a la frontera tomarán tiempo. Sin embargo, la necesidad de asegurar nuestra frontera es urgente. Por lo tanto, estoy anunciado varias medidas inmediatas para fortalecer la frontera durante este período de transición. Una forma de ayudar durante esta transición es usar la Guardia Nacional. Por ello, en coordinación con los gobernadores, se desplegarán en la frontera hasta 6.000 miembros de la Guardia Nacional. La Patrulla Fronteriza se mantendrá a la cabeza. La Guardia ayudará a la Patrulla Fronteriza en la operación de los sistemas de vigilancia, el análisis de la información de inteligencia, la instalación de vallas y barreras de vehículos, la construcción de caminos de patrulla, y el entrenamiento. Las unidades de la Guardia no estarán involucradas en actividades de aplicación directa de la ley. Esa labor estará a cargo de la Patrulla Fronteriza. Este compromiso inicial de los miembros de la Guardia durará un período de un año. Después de eso, el número de miembros de la Guardia se reducirá a medida que se cuente con la participación de nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y la aplicación de nuevas tecnologías. Es importante que los estadounidenses sepan que tenemos suficientes fuerzas de la Guardia para vencer en la guerra contra el terrorismo, responder a los desastres naturales y ayudar a asegurar nuestra frontera. Estados Unidos no va a militarizar la frontera sur. México es nuestro vecino y nuestro amigo. Continuaremos trabajando cooperativamente para mejor la seguridad en ambos lados de nuestra frontera, para afrontar problemas comunes como el narcotráfico y el crimen... y para reducir la inmigración ilegal. Otra forma de ayuda durante este período de transición es a través de la aplicación de la ley estatal y local en nuestras comunidades fronterizas. Por ello, aumentaremos los recursos federales para las autoridades estatales y locales que ayudan a la Patrulla Fronteriza en misiones dirigidas de aplicación de la ley. Y daremos a las autoridades locales y estatales el entrenamiento especializado que necesitan para ayudar a los agentes federales a capturar y detener a inmigrantes ilegales. Los agentes de la policía local y estatal son un recurso importante, y son parte de nuestra estrategia para asegurar nuestras comunidades fronterizas. sur sea repatriado. Más del 85 por ciento de los inmigrantes ilegales que capturamos cruzando la frontera sur son mexicanos y la mayoría es enviada de regreso a las 24 horas. Pero cuando capturamos inmigrantes ilegales de otros países, no es fácil repatriarlos. Durante muchos años, el Gobierno no tuvo espacio en nuestras instalaciones de detención para mantenerlos mientras se llevaba a cabo el proceso jurídico. Por ello la mayoría era puesta en libertad y en medio de nuestra sociedad se les pedía que volvieran para una comparecencia ante un tribunal Esta práctica, llamada ’detención y liberación’ es inaceptable y le pondremos fin. Por lo tanto, apoyo un programa de trabajadores temporales que proporcione una vía legal para los trabajadores extranjeros que ingresen en nuestro país de manera ordenada y por un lapso limitado. Este programa ajustaría el número de trabajadores extranjeros dispuestos con el de los patrones que ofrezcan empleos para trabajos que los estadounidenses no estén realizando. Se exigirá que cada trabajador que solicite ingresar en el programa apruebe una investigación de antecedentes criminales. Y el trabajador temporal deberá regresar a su país de origen al concluir su permanencia. El programa de trabajadores temporales atenderá las necesidades de nuestra economía y otorgará a los inmigrantes honestos una forma de dar sustento a sus familias al tiempo que respetan la ley. El programa de trabajadores temporales reduciría la necesidad de contrabandistas de personas y haría menos probable que la gente arriesgue la vida para cruzar la frontera. Reduciría la carga financiera sobre los gobiernos estatales y locales al sustituir a los trabajadores ilegales con contribuyentes tributarios legales. Y, sobre todo, el programa de Tercero, necesitamos que los patrones se responsabilicen por los trabajadores que contratan. Es contrario a la ley contratar a alguien que se encuentre en este país de forma ilegal. Sin embargo, las empresas no pueden verificar la situación legal de sus empleados debido al problema generalizado de la falsificación de documentos. Por lo tanto, una reforma integral de la inmigración debe incluir un mejor sistema para verificar documentos y seleccionar a los trabajadores. Una parte clave de este sistema debería ser una nueva tarjeta de identificación por cada trabajador extranjero legal. Esta tarjeta debería utilizar tecnología biométrica como huellas dactilares detectadas de manera digital para impedir alteraciones. Una tarjeta a prueba de falsificaciones nos ayudaría a hacer respetar la ley y no dejaría a los empleadores excusa alguna para violarla. Y al hacer que sea más difícil que los inmigrantes ilegales encuentren trabajo en nuestro país, desalentaríamos el cruce ilegal de las fronteras. Cuarto, debemos afrontar la realidad de que millones de inmigrantes ilegales ya se encuentran aquí. No se les debería dar un recurso automático para (obtener) la ciudadanía. Eso es amnistía y yo me opongo a ella. La amnistía sería injusta para quienes ya se encuentran aquí de manera legal y sería una invitación para más olas de inmigrantes ilegales. Quinto, debemos respetar la gran tradición estadounidense del crisol de razas que nos ha convertido en un solo país a partir de muchos pueblos. El éxito de nuestra nación depende de que ayudemos a los que recién llegan, a que se integren en nuestra sociedad y adopten nuestra identidad común de estadounidenses. En este país estamos unidos por nuestros ideales compartidos, por el aprecio de nuestra historia, el respeto a nuestra bandera y la capacidad de hablar y escribir el idioma inglés. El inglés es también clave para abrir las oportunidades de Estados Unidos. El inglés permite que los recién llegados vayan desde la recolección de cosechas a abrir un mercado de abastos, desde limpiar oficinas a administrar oficinas, desde una vida de bajos salarios a un diploma, una carrera, y un hogar propio. Cuando los inmigrantes se asimilan y avanzan en nuestra sociedad, hacen realidad sus sueños, renuevan su espíritu y contribuyen a la unidad de Estados Unidos. Estados Unidos necesita llevar a cabo este debate sobre la inmigración de manera razonada y en un tono respetuoso. Los sentimientos son profundos en este tema y debemos resolverlos. Todos nosotros debemos tener eso en consideración. No podemos construir un país unificado al incitar la ira de la gente o hacer mal uso de los temores de nadie, o de explotar el asunto de la inmigración con fines políticos. Siempre debemos recordar que nuestros debates y decisiones afectarán vidas y que cada ser humano tiene dignidad y valores no importa lo que digan sus documentos de ciudadanía. Sé que muchos de ustedes que escuchan esta noche tienen un padre o un abuelo que llegó desde otro país con sueños de una vida mejor. Ustedes saben lo que significaba para ellos la libertad y ustedes saben que Estados Unidos es un país de más esperanzas debido al trabajo y al sacrificio de ellos. Como presidente, he tenido la oportunidad de conocer gente de muchos orígenes y de escuchar lo que significa para ellos Estados Unidos. En una visita al Hospital Naval de Bethesda, Laura y yo conocimos a un infante de marina llamado Guadalupe Denogen. Denogean, sargento artillero, llegó a Estados Unidos desde México cuando era un niño. Pasó los veranos recogiendo la cosecha con su familia y se presentó en cuanto pudo como voluntario al Cuerpo de Infantes de Marina de Estados Unidos. Durante la liberación de Irak, el sargento artillero Denogean resultó gravemente herido. Cuando se le preguntó si tenía alguna solicitud especial, mencionó dos...el ascenso del cabo que ayudó a rescatarlo y la posibilidad de ser ciudadano de Estados Unidos. Y cuando este valiente infante de marina levantó su mano derecha y juró lealtad para convertirse en ciudadano del país a que había defendido durante más de 26 años. Me sentí honrado de estar a su lado. Siempre nos sentiremos orgullos de recibir a gente como Guadalupe Denogean como compatriota. Nuestros nuevos inmigrantes son justo lo que siempre han sido...gente dispuesta a arriesgar todo por el sueño de la libertad. Y Estados Unidos sigue siendo lo que siempre ha sido...la gran esperanza en el horizonte...una puerta abierta al futuro...una tierra bendita y prometida. Rendimos tributo al legado de todos los que llegan, no importa de dónde, porque confiamos en la virtud de nuestro país de hacer que todos los estadounidenses seamos una Nación bajo un Dios. Gracias. Buenas noches.
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